L'invito fondamentale
è quello di scoprire l'amore di Dio
nella propria realtà e da lì, cominciare
a fare spazio
per la preghiera,
la lettura della Parola,
e la condivisione
con i fratelli


Si tratta di un'esperienza universale, aperto
a tutti coloro che non conoscono Dio,
e di voler fare,
non importa
da dove vengono

Cristo Vive Aleluia! N° 96
 

Processo Comunitario per la Confermazione

Esta experiencia que surgió en el año 1982, cumple trece años de su nacimiento y hoy como ayer, sigue siendo una novedad para cada uno de quienes fuimos, somos o seremos parte del PCC.

Se dovessimo definire in poche parole, potremmo dire che è un'esperienza dell'amore di Dio nel servizio degli altri, nell'annuncio del Vangelo e la conversione della stessa vita.

E 'breve ma profonda è la nostra realtà all'interno del corpo di coloro che servivano nel PCC. Per chi non ci conosce, il nostro modo di presentazione è "preparazione" per ricevere il sacramento della Confermazione; ma conoscendo da vicino, sappiamo che il Processo è molto più di questo.

In pratica come dice il nome, i fratelli che partecipano costituisca una esperienza che viene via via più vicino a Gesù che si rivela e che "viene" a poco a poco nella loro vita.

La invitación fundamental es la de descubrir el amor de Dios en la propia realidad y a partir de allí, empezar a hacerle un lugar a la oración, a la lectura de la Palabra y al compartir con los hermanos. El PCC es ante todo, un servicio que nació para darle vida a la Iglesia, para nutrir a las parroquias con su carisma. Aquí no hay quienes saben más y quienes aprenden, sino que todos, catequistas y confirmandos, compartimos y tratamos de descubrir lo que Dios va haciendo en cada uno, porque todos tenemos un solo Maestro, Jesús, que nos pone en cada reunión frente a una nueva búsqueda. Anche se esiste un piano di colloqui, il Processo non è quello, ma una ricerca in corso, e sopra ogni cosa, è un progetto pastorale.

En comunión con la Iglesia, nuestra experiencia más fuerte del amor de Dios pasa por la entrega de Jesús en una Pascua que se renueva por cada uno. Por otra parte, el espacio en el que podemos compartir, lo vivimos como un tiempo para darnos al otro, para recibir la vida y para aprender de a poco el misterio que encierra tener un solo Padre y descubrirnos hermanos, y en eso radica la segunda parte de nuestro nombre, "comunitario".

E 'anche in questo spirito di comunità che ognuno dei catechisti cerca di muoversi come un corpo di servizio nell'accompagnamento ai nostri fratelli.

Nel corso del tempo il nucleo è stato mantenuto, ma molti cambiamenti sono stati successo

El crecimiento en número nos sorprendió año a año. Las inquietudes fueron mayores y los pedidos de diferentes parroquias no dejaron de llegar para que nos extendiéramos, aunque preferimos crecer despacio y enraizarnos en los lugares en los que ya estábamos establecidos. De a poco, fuimos extendiéndonos; así el PCC, que había nacido en la Parroquia Nuestra Señora de Loreto, llegó a la Catedral de Avellaneda, a Florencio Varela, a Nuestra Señora del Rosario en Avellaneda, a Luis Guillón, a Castelar, a Mar del Plata, a La Plata, a Capital Federal, Junín, José C. Paz y muchos lugares del interior del país.

Lo maravilloso de este crecimiento fue que no sólo nos extendimos y crecimos en número, sino que el Espíritu nos puso en comunión para que la Iglesia creciera no sólo en cantidad sino fundamentalmente, en la opción por buscar y conquistar un lugar en la Iglesia de Jesús, porque se trata de una experiencia universal, abierta para todos aquellos que no conocen a Dios, y que quieren hacerlo, no importa de dónde vengan.

Non possiamo tacere su ciò che Gesù ha fatto e sta facendo in mezzo a noi

El experimentar su amor nos conduce a una conversión de corazón muy profunda y realmente podemos decir que somos testigos de nuevos milagros de Jesús, en los que muchos hermanos descubren un nuevo sentido para su vida, una posibilidad nueva de mirar hacia adentro, de tomar su camilla y ponerse a caminar.

Es importante destacar que este servicio a la Iglesia tiene como objetivo primordial, el abrir las puertas a Dios para que Él obre como quiera. Todos los que formamos parte de este proyecto podemos afirmar que nos acercamos por el testimonio de otros que ya habían descubierto qué significaba dejar a Jesús entrar en el corazón, por eso decimos que somos fruto de la gracia del Señor en la vida de nuestros hermanos.

Se questa estensione del territorio non fosse abbastanza, ci fu un'altra. Poco a poco, cominciò ad avvicinarsi a questa esperienza, inizialmente per giovani 15-30 anni, molti adulti; tanto che coloro che in un primo momento erano una minoranza all'interno di un gruppo, ora hanno "proprio gruppo". La sua presenza è stata de molte grazia a tutti i catechisti. Non possiamo negare quanto siamo rimasti sorpresi di fronte i primi venti adulti di partenza PCC, perchè non sapevamo come recibirían questa proposta. Poi ci siamo resi conto che gli anni non erano passati invano, che Dio aveva addebitato farci crescere, e in fondo imparò a chiedere al Signore di farci quello che voleva per loro e per i loro Pastori.

El PCC ya no era una propuesta para adolescentes, diez años lo habían hecho crecer y ya tenía brazos suficientes para recibir a nuestros hermanos mayores. Hoy, sin duda, afirmamos que cada uno de sus testimonios nos interpela y nos moviliza a volver la mirada a Dios y a reconocer que su Obra sigue estando en sus manos y que nosotros no vamos a dejar de sorprendernos frente a lo que Él tiene para hacer en nuestras vidas, así como nos maravilló un día en el que fuimos invitados a servirlo y a anunciarlo en nuestro lugar de conversión. Y esto nos coloca continuamente frente a la necesidad de pedirle a Jesús que nos convierta el corazón para que Él sea anunciado como quiera, más allá de nosotros mismos.

Quiera el Señor que se realice en nosotros este llamado que nos hizo una vez y nos sigue haciendo a diario per annunciare la Parola di Dio (cf. Mc 16,15).


Querida Laura:

En esta carta quiero contarte todo lo que me pasó este año. El comienzo de 1994 no fue muy bueno para mí. En pocos días pasaron muchas cosas que me confundieron bastante. Estaba triste, desilusionada, había caído en un pozo profundo del cual pensé que nunca saldría. En mi corazón había una gran herida, había envidia, egoísmo y mucho odio. Sentía que ya no tenía sentido seguir viviendo. Hablar con mi familia y amigos me hacía bien pero no los dejaba que me ayudasen a sentirme mejor. Un domingo, a la salida de misa me dieron un papel invitándome a un "Proceso de Confirmación". Yo no tenía ningún interés en ir, pero mamá me convenció y empecé. Entraron en mi vida trece personas que sí pudieron ayudarme. Sábado a sábado me dieron mucho de lo suyo y a través de los anuncios de la Palabra, de los cantos, de lo que compartíamos, descubrí que Dios estaba dentro de mi corazón. Entonces el rencor, la envidia, el odio, quedaron atrás y volví a darme cuenta de que la vida tiene sentido.

Esperé con ansiedad mi primer retiro. Fueron tres días maravillosos en los que compartí un montón de cosas, pero lo más importante fue mi primer encuentro con Jesús. A Dios tengo que agradecerle muchas cosas, tener una familia, salud, amigos y lo más importante, lo tengo a Él. No tengo motivos para no ser feliz.

Fernanda - PCC Junín

Gesù è la Speranza che questo mondo non conosce

Karina L. Fernández
tradutto di Cristo Vive Aleluia!
Nº 96, p. 22 (1995)

© Il Movimento della Parola di Dio, una comunità pastorale e discepolare cattolica. Questo documento inizialmente è stato pubblicato dalla relativa Editrice della Parola di Dio e può essere riprodotto a condizione che accenni alla relativa origine.