Como carisma pastoral, El Movimiento de la Palabra de Dios desarrolla la formación de comunidades que procuran vivir la dimensión discipular del Evangelio. Las comunidades se organizan en Centros Pastorales y reciben a jóvenes y adultos. Las familias se integran a las comunidades.
En estas comunidades se desarrolla la religiosidad y el compromiso civilizador del laicado, y se procura la santidad mediante la evangelización y civilización de la sociedad, por ejemplo mediante las visitas a hospitales y las misiones de verano.
Pertenecen también a esta Rama el Proceso Comunitario para la Confirmación, los matrimonios dedicados a Dios, la consagración particular, así como la Rama Parroquial con las Parroquias Santa Lucía y Santísima Trinidad.