María, para Dios
nada hay imposible,
y tu súplica,
a través de
Jesús,
todo lo consigue
María, para Dios
nada hay imposible,
y tu súplica,
a través de
Jesús,
todo lo consigue
María, para Dios
nada hay imposible,
y tu súplica,
a través de
Jesús,
todo lo consigue
María, para Dios
nada hay imposible,
y
tu súplica,
a través de Jesús,
todo lo consigue
María, para Dios
nada hay imposible,
y tu súplica,
a través de
Jesús,
todo lo consigue
María, para Dios
nada hay imposible,
y tu súplica,
a través de
Jesús,
todo lo consigue
LEEMOS: Lucas 1,26-38 o Lucas 1,39-56
TODOS: expresamos una intención.
ORAMOS:
Alégrate María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, tus hijos,
que somos pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORAMOS:
María, para Dios nada hay imposible,
y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue.
(esta oración se repite las nueve cuentas siguientes)
LUEGO ORAMOS:
Padre nuestro querido del Cielo, escucha la súplica de María por la intercesión
de tu Hijo Jesús.
Te lo pedimos por la alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y María.
ORAMOS:
Padrenuestro
LEEMOS:
Lc 2,1-20 o Mt 2,13-23
TODOS: expresamos una intención o reiteramos la anterior.
ORAMOS:
Alégrate María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, tus hijos,
que somos pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORAMOS:
María, para Dios nada hay imposible,
y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue.
(esta oración se repite las nueve cuentas siguientes)
LUEGO ORAMOS:
Padre nuestro querido del Cielo, escucha la súplica de María por la intercesión
de tu Hijo Jesús.
Te lo pedimos por la alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y María.
ORAMOS:
Padrenuestro
LEEMOS:
Jn 2,1-12
TODOS: expresamos una intención o reiteramos la anterior.
ORAMOS:
Alégrate María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, tus hijos,
que somos pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORAMOS:
María, para Dios nada hay imposible,
y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue.
(esta oración se repite las nueve cuentas siguientes)
LUEGO ORAMOS:
Padre nuestro querido del Cielo, escucha la súplica de María por la intercesión
de tu Hijo Jesús.
Te lo pedimos por la alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y María.
ORAMOS:
Padrenuestro
LEEMOS:
Jn 19,25-27 y Hch 1,14; 2,1-4
TODOS: expresamos una intención o reiteramos la anterior.
ORAMOS:
Alégrate María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, tus hijos,
que somos pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORAMOS:
María, para Dios nada hay imposible,
y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue.
(esta oración se repite las nueve cuentas siguientes)
LUEGO ORAMOS:
Padre nuestro querido del Cielo, escucha la súplica de María por la intercesión
de tu Hijo Jesús.
Te lo pedimos por la alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y María.
ORAMOS:
Padrenuestro
LEEMOS:
Ap 12,1-6
TODOS: expresamos una intención o reiteramos la anterior.
ORAMOS:
Alégrate María, llena eres de gracia, el Señor está contigo.
Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, tus hijos,
que somos pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
ORAMOS:
María, para Dios nada hay imposible,
y tu súplica, a través de Jesús, todo lo consigue.
(esta oración se repite las nueve cuentas siguientes)
LUEGO ORAMOS:
Padre nuestro querido del Cielo, escucha la súplica de María por la intercesión
de tu Hijo Jesús.
Te lo pedimos por la alianza mesiánica de los Corazones de Jesús y María.
ORAMOS:
Padrenuestro
TODOS:
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio,
ahora y siempre.
Gloria a la Comunidad Trinitaria de Dios en la unidad de su único Ser divino,
por los siglos de los siglos. Amén. (3 veces)
TODOS:
Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que
ninguno de los que han acudido a tu protección,
implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti.
Animados por esta confianza a ti también acudimos, oh Madre, Virgen de las
vírgenes,
y aunque gimiendo bajo el peso de nuestros pecados, nos atrevemos a comparecer
ante tu presencia soberana.
Oh Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas, antes bien, escúchalas y
acógelas benignamente. Amén.
TODOS:
María, Madre de la Palabra de Dios y Guardiana de nuestra fe, ruega por nosotros. Amén.
Nota: este rosario puede ser enriquecido de distintas maneras (comentario de la Palabra, mensajes marianos o carismáticos, etc.) según el tiempo de que la persona o grupo disponga para cada encuentro con María.