El Carisma

Anunciar el Evangelio desde la Alianza del amor fraterno,
construyendo comunidades discipulares de salvación bajo el Señorío de Jesús

Lo peculiar de El Movimiento de la Palabra de Dios es un carisma para leer y anunciar la Palabra de Dios traduciéndola en un estilo de vida significativo y testimonial. Tal anuncio lleva al encuentro y a la experiencia del Dios vivo y verdadero de la Revelación, que llama a la conversión para una vida entregada y reconciliada con Dios y de fraternidad y alianza comunitaria entre los creyentes.

Desde el comienzo, lo que luego llamaríamos el carisma de la Obra surge de la gracia como un deseo de vivir el Evangelio de Jesús en nuestro tiempo, con la fidelidad de los Hechos de los Apóstoles y de las primeras comunidades cristianas.

Es un carisma:

Evangelizador
Anunciar kerigmática y carismáticamente a Jesús como Salvador y Señor, y a la Vida eterna de su Evangelio.
 

Comunitario
Desarrollar la alianza del amor fraterno en la comunidad y del amor universal de Dios a todos los hombres y mujeres. Desde los comienzos, el carisma se vivió como una espiritualidad dinámica y de comunicación, propia de la ciudad. Dios se hace presente en la comunicación de la gracia oracional y en la caridad de las relaciones interpersonales, así como en el testimonio del ambiente de amor comunitario en los encuentros.



... la experiencia del Dios vivo y verdadero...

Pastoral
Sacerdotes, laicos y laicas, desde la comunión con la Iglesia jerárquica, trabajan en organizar comunidades a imagen de Hechos 2,42-47 y 4,32-37, desarrollando el pastoreo integral de la vida personal y comunitaria a la luz del discernimiento.
 

Civilizador
Por ser un carisma integralmente evangelizador es también un carisma civilizador, que busca formar comunidades de Salvación para gestar brotes civilizadores de un Mundo Nuevo y así servir a la sociedad en sus necesidades.