MANIFESTACIONES MARIANAS

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Akita, Japón

Agnes Katsuko Sasagawa nació en 1931. Enferma desde la infancia, a los 25 años recibió una gracia de curación al beber agua de Lourdes, después de diez días en estado de coma. En 1973 queda sorda e ingresa como religiosa a las Siervas de la Eucaristía.

El 12 de junio de 1973, rezando delante de una imagen de la Virgen ve una luz misteriosa que salía del sagrario.

Oratorio de las hermanas con la imagen

El 5 de julio, esa imagen derrama, misteriosamente, sangre, exudación con olor a flores y, por fin, lágrimas. Esto último sucede 101 veces desde el 4 de enero de 1975 al 15 de setiembre de 1981.

La imagen es de madera, sin pintar; mide un metro en total, del cual la Virgen sólo ocupa 70 cm. Representa a la Virgen de pie, con los pies desnudos sobre el globo del mundo, los brazos abiertos hacia abajo, las manos extendidas, y una cruz detrás. Las hermanas habían encargado a un escultor budista que la hiciera copiando una estampa de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, de Amsterdam (Holanda).

La imagen tallada de Nuestra Señora de Todos los Pueblos

En enero de 1975, un algodón empapado de sudor y otro de lágrimas junto con una gasa empapada en sangre fueron analizados en el laboratorio de bioquímica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Akita, el cual certificó que era sangre, sudor y lágrimas de origen humano.

La imagen llorando

Otro fenómeno prodigioso de la imagen fue su metamorfosis. Un día las hermanas observaron con gran extrañeza que su expresión había cambiado.

Hacia mediados de setiembre de 1974 hicieron que la viera el escultor, Saburo Wakasa, quien declaró: "Dos cosas me llamaron la atención: las mejillas que yo había tallado, se habían rebajado, el rostro se había afinado. Por otra parte, el color de la cara se había oscurecido. Encontré la expresión más penetrante, sin duda por el cambio de nivel de las mejillas".

La Hna. Agnes

El 30 de mayo de 1982, Agnes se curó sorpresivamente de su sordera como se lo había prometido el Señor. Recibe tres importantes mensajes sobre la necesidad de conversión que tiene la humanidad y de reparación al amor de Dios el Señor.

Mons. Jean Ito Shojiro, obispo de Niigata, después de ocho años de investigación y habiendo consultado con la Santa Sede, el 22 de abril de 1984 autoriza la veneración de María en esa imagen de Akita. En junio de 1988, el Card. Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, impartió el juicio definitivo sobre los eventos y mensajes de Akita, juzgándolos confiables y dignos de fe. El cardenal observó que Akita es una continuación de los mensajes de Fátima.