Jeremías es miembro de una familia sacerdotal de Anatot, un pequeño pueblo de la tribu de Benjamín. Nace hacia el año 650 a.C. Es llamado por el Señor siendo aún muy joven, y pasa de ser un muchacho callado y pacífico a un profeta enérgico porque sabe vaciarse de su propia voluntad para llenarse del amor celoso de Dios por su pueblo.
El momento histórico que le toca vivir es el último período del Reino del Sur y el posterior destierro a Babilonia, uno de los momentos más difíciles del pueblo de Israel. Jeremías lleva adelante su misión profética en un contexto social muy duro y muy triste, lleno de dificultades y humillaciones para el pueblo hebreo. Este momento histórico tiene las siguientes características: el pueblo es infiel a la Alianza con Dios y se va tras los dioses extranjeros, y sufre la destrucción de Jerusalén, del Templo, y el destierro a Babilonia. Probablemente éste es el momento más difícil de la historia del pueblo hebreo, y en medio de muchas voces de desolación y pesimismo, se escucha la voz de este profeta, que sabe que Dios jamás abandonaría a su pueblo.
Es un profeta muy discutido en Israel porque durante cuarenta años (628-586 a.C.) está en continuo conflicto con sus compatriotas, con sus jefes, con los sacerdotes y los falsos profetas. Por su doctrina de una Alianza Nueva fundada en la religión del corazón —en contraposición a la religión del mero cumplimiento— es considerado como el padre del judaísmo en su línea más pura.
El libro de Jeremías tiene muchos datos personales y encierra sus confesiones. Jeremías no oculta su alma ni las crisis interiores por las que pasa. Este profeta, a diferencia de otros, nos deja en forma de pequeños poemas, todo lo que vive su corazón, y nos permite entrar en su alma y comprender todo lo que significa para él, asumir la vocación de profeta a la que es llamado. El libro encierra cuatro partes: 1) profecías contra Jerusalén (Jer 1-25); 2) profecías contra las naciones (Jer 46-51); 3) anuncios de felicidad (Jer 29-35); y 4) sufrimientos del profeta (Jer 36-45). Anuncia con todas sus fuerzas una nueva Alianza (Jer 31,31-34).
Más información:
Este documento se ofrece instar manuscripti para su divulgación. Es una copia de trabajo para uso interno de El Movimiento de la Palabra de Dios, y ha sido depurada dentro de lo posible de errores de tipeo.