CONCLUSIÓN |
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83. En este día del Miércoles de Ceniza iniciamos el itinerario de nuestra conversión cuaresmal. La misma Carta Pastoral ha seguido los pasos de la conversión. En el primer capítulo nos hemos preguntado cómo estamos. Hemos descubierto aspectos luminosos, pero también sombríos. En el segundo capítulo hemos vuelto a preguntarnos por qué estamos así y comprobado que estamos modelados por una cultura que ha debilitado al sujeto eclesial. Hemos identificado algunas de nuestras heridas. En el tercero nos hemos planteado la cuestión: ¿qué nos dice Dios en esta situación? Hemos percibido una llamada a convertir nuestras personas, nuestras comunidades, nuestras instituciones, nuestras actitudes ante el mundo, ante la misma Iglesia, ante Dios. En el cuarto capítulo nos hemos interrogado: ¿qué hacer en esta encrucijada? Hemos formulado unas opciones que orienten nuestras decisiones concretas. En el quinto nos hemos cuestionado cómo hacerlo y esbozado algunos apuntes prácticos.
Ahora nos toca a ustedes y a nosotros plasmar esta conversión sobre el papel en una conversión en la realidad. La Iglesia entera viene en nuestra ayuda. La Palabra que ella nos brinda abundantemente en la Cuaresma nos iluminará y nos reblandecerá ante Dios. La Eucaristía diaria durante las seis semanas del itinerario penitencial, irá fortificando nuestra decisión de dar un paso firme en el camino de la conversión. El sacramento de la Reconciliación al que nos acercaremos con humildad y confianza, pero también con propósito de cambio, irá madurando nuestro retorno a Dios, al Evangelio, a la comunidad, a la sociedad, a los pobres.
No olvidaremos, en fin, ninguna de las tres especiales recomendaciones de la Iglesia para este tiempo de gracia:
María, Madre del Señor y Virgen Inmaculada, acompañó, iluminó y confortó a la primera comunidad cristiana con su testimonio y su palabra. Deseamos que nos acompañe igualmente en nuestro itinerario de conversión y renovación cuaresmal. Así llegaremos a la Pascua bien dispuestos a "morir y resucitar con Él".
Pamplona y Tudela, Bilbao, San Sebastián y Vitoria
9 de febrero de 2005
Miércoles de Ceniza
† Fernando, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela † Ricardo, Obispo de Bilbao † Juan María, Obispo de San Sebastián † Miguel, Obispo de Vitoria † Carmelo, Obispo Auxiliar de Bilbao |
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