|
María de Nazaret,
hija santísima de Dios Padre,
Arca de la Nueva Alianza,
Mujer llena del Espíritu Santo:
Recordando tu mediación de gracia
en Caná y en el Calvario,
queremos aceptar gozosamente
tu Señorío asociado al de Jesús,
poner nuestras vidas en tus manos,
reconocernos como servidores tuyos
y como tales, comprometernos
a seguir con amor, confianza y fidelidad
todo lo que tu Hijo dice y nos enseña en el Evangelio.
También, acogiéndonos a tu protección maternal,
entregamos y consagramos
El Movimiento de la Palabra de Dios
a tu corazón inmaculado,
según el requerimiento de tu manifestación en Fátima
convalidada por tantos gestos de la Iglesia.
Y reconociéndote como Virgen, Madre y Señora,
acudimos a tu entrega y servicio
de Mediadora por el Pueblo de Dios,
encomendándote el resguardo
y la integridad de nuestro carisma
en su desarrollo histórico.
Como pequeños e indignos hijos tuyos,
te pedimos que transformes nuestras vidas
en el Amor del Reino,
identificándolas con la de Jesús,
Pastor y Maestro, Sacerdote y Señor.
Que de este modo podamos participar de la Santidad
que nuestro querido Padre Dios nos ofrece
a través de su Hijo y de Vos misma,
por la actividad resucitadora y santificadora
del Espíritu Santo.
Y que un día podamos compartir con vos,
Madre y Señora Nuestra,
el gozo de la alabanza eterna.
Amén. Para Gloria de Dios.
|