Primera Parte
DESCRIPCIÓN DEL FENÓMENO

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Interpretar los signos de los tiempos (Mt 16,3)

Panorama general

6. Diversas investigaciones sociológicas enseñan que el mundo de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos es sumamente vasto y diversificado. Algunas estadísticas hablan incluso de más de veinte mil grupos diversos. Estos grupos se pueden clasificar según su origen. Hay una serie de movimientos que provienen de las Iglesias históricas protestantes o, en general, de alguna otra tradición cristiana derivada de éstas. Otros movimientos tienen origen en religiones no cristianas, la mayor parte de tipo oriental. Un tercer grupo son los que nacen alrededor del interés en desarrollar las potencias del hombre y su crecimiento personal. Finalmente podemos mencionar los nuevos grupos mágicos y las sectas satánicas.

7. La situación o el problema se presenta en los diversos países y continentes de modo diferente. En nuestras diócesis el problema principal lo representan en gran parte las sectas de origen cristiano, sea directamente desde las Iglesias históricas protestantes o las derivadas de ellas. Por este motivo en esta reflexión pondremos nuestra atención en estos grupos.

8. Estas sectas utilizan una simbología cristiana y poseen una estructura exterior semejante a la de la Iglesia Católica. En ellas, por ejemplo, se habla de Jesucristo, de la Biblia, de los ángeles, de los demonios. Por motivos teológicos, ecuménicos y pastorales es importante distinguir entre las:

Sectas de origen protestante


El fundamentalismo
Los evangélicos o «evangelismo»
Los pentecostales
Interdenominacionales o «no-denominacionales»
Los «cristianos»

9. Con frecuencia los documentos de la Santa Sede y del Episcopado latinoamericano nos ponen en guardia contra el peligro de introducir en la categoría de sectas a las Iglesias protestantes, llamadas también Iglesias históricas, porque pertenecen a una separación directa con respecto a Roma. Todas éstas, evidentemente, no son una secta o nuevo movimiento religioso [4]; sin embargo la mayoría de las sectas se han originado desde ellas.

10. Las sectas de origen protestante son aquellos grupos que todavía se pueden considerar cristianos porque creen en la Trinidad, en la divinidad de Jesucristo, en la Biblia como único texto revelado por Dios, conservan de alguna forma el bautismo, pero en todas ellas se da una lectura de la Biblia muy libre, en clave fundamentalista, junto también a una estructura de muy libre organización, la mayoría de las veces alrededor de algún líder carismático.

El fundamentalismo

11. En sentido propio el fundamentalismo es un movimiento, nacido a finales del siglo pasado, que interpreta la Biblia de manera literal.  Se trata de una tendencia de origen protestante, muy conservadora y principalmente desarrollada en el ambiente anglo-americano.  Su rechazo total de los métodos científicos en el estudio de la Biblia los lleva a perder el auténtico sentido del texto sagrado, ofreciendo certezas falsas y llevando la comprensión del texto a un terreno meramente emotivo y subjetivista, lo cual —como afirma un reciente documento de la Pontificia Comisión Bíblica— conduce a una forma de «suicidio del pensamiento» [5].

12. El fundamentalismo no es exclusivo de alguna secta, sino que es una tendencia muy arraigada en la mayoría de las denominaciones protestantes.  Hay bautistas fundamentalistas, metodistas fundamentalistas, presbiterianos fundamentalistas y grupos independientes fundamentalistas. Por ejemplo, entre los fundamentalistas más agresivamente anticatólicos, se encuentra el grupo bautista que edita los «Chick Publications», para denigrar la fe católica y a sus pastores.

Los evangélicos o «evangelismo»

13. Al igual que la palabra fundamentalismo, el término evangélico es ambiguo ya que no existe una «iglesia evangélica» sino que existen cuatro o cinco mil «iglesias evangélicas». En algunos países de Latinoamérica, y también europeos, evangélico equivale a protestante.  A veces el término evangélico es aplicado genéricamente a las sectas que practican el proselitismo. En algunas partes de Latinoamérica se les ha comenzado a llamar «evangelismo» o «movimiento evangelista», para evitar la confusión con el muy difundido uso del término evangélico con otro sentido.

En realidad se trata de una amplia red de grupos que se han separado de las confesiones del protestantismo histórico, y se identifican en elementos básicos de estudio y de culto. La organización, sin embargo, es de mucha libertad, muy al estilo de una «libre empresa religiosa», en el sentido norteamericano. Se establecen determinadas instituciones de apoyo mutuo en la formación («seminarios»), o en la difusión (medios de comunicación, especialmente radio y algunos impresos). Se piensa que en Latinoamérica el 70% de las sectas pueden considerarse como parte del movimiento evangelista [6].

14. El acceso a la salvación se da sólo mediante una fuerte experiencia personal de encuentro y conversión con Cristo, donde poco tienen que ver los sacramentos y demás mediaciones, por ello se cae en el subjetivismo y sentimentalismo. Hay una fuerte tendencia al puritanismo y a la intolerancia y se tiene una importante experiencia comunitaria de apoyo y desarrollo personal. Los problemas sociales pasan a un segundo plano, ya que lo único importante es la lucha individual contra el pecado y el testimonio de cada uno.

Los pentecostales

15. El caso típico, por ejemplo, de un nuevo movimiento religioso de origen protestante de matiz evangelista son las «sectas pentecostales». El movimiento pentecostal es una constelación de más de 10.000 grupos, que se originó hacia 1900, en Topeka, Kansas, EEUU, sintetizando varios elementos del protestantismo norteamericano. La mayoría de sus impulsores proceden de iglesias bautistas y metodistas, por lo que llevan un tinte de renovacionismo (revivals).

Característica de los pentecostales es la experiencia o bautismo en el Espíritu Santo, que es confirmada sobre todo por el don de lenguas (glosolalia). Se trata de grupos que normalmente leen de manera literal la Sagrada Escritura, dan mayor importancia a la predicación oral y a signos emotivos (música, cantos, danza, gestos corporales, testimonios), y muestran un gran interés por las curaciones y exorcismos. Es frecuente encontrar en ellos diversas ideas milenaristas, como la de que este mundo va de mal en peor y que antes del fin del mundo y del Juicio, Jesucristo regresará y reinará por mil años con los elegidos. En general —aunque hay excepciones— se trata de grupos con un prejuicio anticatólico y antiecuménico.

16. Aunque carecemos de estadísticas exactas, no hay duda de que estos grupos han tenido un crecimiento vertiginoso en América Latina y, por supuesto, en México. Se piensa que en nuestro país cuentan con 80.000 miembros bautizados y cerca de 400.000 simpatizantes, en proceso de la fe en Cristo. Un grupo relativamente nuevo pero con enorme crecimiento a nivel mundial es el que representa la versión «brasileña» del pentecostalismo. Su estrategia: promover en locales de espectáculos públicos (cines, teatros, estadios), la «oración fuerte al Espíritu Santo». Son sensacionalistas y burdamente mercantilistas.

17. Hay que señalar que desde hace 15 años los pentecostales integran con los católicos una comisión mixta de estudio, auspiciada por el Secretariado para la Unidad de los Cristianos de la Santa Sede y el Consejo Mundial de Iglesias. Debemos ser conscientes que también en ellos se puede dar cambio y apertura.

Interdenominacionales o «no-denominacionales»

18. Al servicio de las sectas de origen protestante se encuentran las así llamadas «para-iglesias», es decir, organizaciones «no denominacionales» que ofrecen servicios a todas las sectas que lo soliciten. Muchas veces son dirigidas por un predicador norteamericano y promueven un «cristianismo evangélico», invitando a entrar en una determinada denominación cristiana «fiel a la Biblia».

Los «cristianos»

Hay que señalar muy cerca de este espíritu de indefinición a los llamados cristianos, con la falsa pretensión de no pertenecer a ninguna denominación, ya que Cristo no vino a fundar ninguna religión, sino a presentar el camino de salvación. Se consideran anti-institucionales, pero en realidad son una variante más del evangelismo de libre organización y en estrecha relación con los demás grupos afines. Naturalmente que el ataque institucional lo dirigen contra la Iglesia Católica: contra los sacramentos, contra el sacerdocio, contra la organización en general. Finalmente, a  pesar de su aparente actitud de rechazo a las estructuras, forman grupos en torno al estudio de la Biblia y algunas iniciativas comunes, especialmente el apostolado de proselitismo.

Sectas de origen cristiano, falsamente cristianas


Los mormones
Los adventistas
Los testigos de Jehová

19. Las sectas que tienen su origen en alguna de las sectas cristianas (también llamadas pseudocristianos o semi-cristianos), y que han perdido lo más esencial de la confesión cristiana, se consideran a sí mismas como cristianas. Debe quedar claro que no lo son. En estos grupos hay una fractura doctrinal evidente ya que no profesan la fe en la santísima Trinidad y la fe en la divinidad de Jesucristo. Entre éstos se encuentran, por ejemplo, los testigos de Jehová que utilizan toda una simbología cristiana (hablan de Dios, Cristo, Espíritu Santo, etc.) pero modifican sustancialmente la doctrina ya que no creen en la Trinidad ni en la divinidad de Jesucristo. Igualmente los Mormones, que hablan de la Trinidad pero que la entienden de otro modo ya que creen en tres dioses diversos y no en un solo Dios. Las sectas de origen cristiano son una realidad grande y diversificada. Bástenos aquí señalar algunos de los grupos principales en el contexto de nuestra diócesis.

Los mormones

20. Bajo el concepto de mormonismo se colocan los más de cien grupos que tienen su origen en las «revelaciones» de Joseph Smith (1805-1844). Casi el 98% de los adeptos a estos grupos pertenecen a la Iglesia de Mormón o La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días cuya sede se encuentra en Salt Lake City (Utah, EEUU). Esta iglesia posee alrededor de nueve millones de miembros y es muy conocida a causa de la presencia de sus aproximadamente 40.000 misioneros esparcidos por todo el mundo. En México ya se habla de cerca de 700.000 adeptos, siendo, después de los Estados Unidos, la comunidad más numerosa.

21. Los mormones son un grupo formado en torno a la idea de la restauración de la Iglesia primitiva. La supuesta historia de esta restauración está narrada en el «Libro de Mormón» que, en síntesis, afirma que en los Estados Unidos se ha realizado una historia semejante a la que narra la Biblia, de tal manera que se ha dado una «nueva revelación» a la par de la anterior.  Así, el Libro de Mormón es una autoridad de fe equiparable e incluso superior a la Biblia.

22. De su doctrina vale la pena señalar algunos elementos. Los mormones creen que las almas son eternas como Dios y por tanto no han sido creadas por Dios. Los mormones aceptan que la redención del hombre se ha realizado por medio de Jesucristo, pero la entienden de otra manera. Se continúa después de la muerte hasta llegar a ser divinos. Los mormones creen que Dios mismo ha tenido que someterse a este camino de evolución o deificación. Es decir, Dios ha tenido que llegar a ser Dios. El principio evolutivo en Dios y la negación de la Trinidad son algunos de los puntos que más los separan de la fe católica.

Los adventistas

23. Los adventistas han nacido alrededor de la convicción de poder conocer, utilizando los datos bíblicos, la fecha del fin del mundo. En los orígenes del movimiento adventista se coloca la predicación del laico bautista William Miller, quien anunció el fin del mundo para el año 1844. El incumplimiento de la profecía dio lugar a la «Gran desilusión» pero no marcó el fin del movimiento adventista.

24. En el interior del movimiento adventista surgió un nuevo grupo basado en las revelaciones o locuciones interiores recibidas por Ellen G. White: La Iglesia Cristiana Adventista del Séptimo Día.  Este grupo ofrece su propia interpretación del fracaso de 1844. En esta fecha, según ellos, se realizó un gran evento relacionado con el fin del mundo, pero no en la tierra sino en el cielo. Jesucristo inició la segunda fase de su misión cuando entró al santuario celeste donde dio comienzo a una gran obra: el juicio investigativo, por lo que analiza todo lo que los hombres han hecho. Cuando Jesús haya terminado este juicio investigativo los hombres buenos resucitarán y condividirán la gloria de Dios por mil años en la tierra y luego en el cielo. Los malos, en cambio, serán destruidos.

25. Desde el inicio los adventistas del séptimo día se distinguieron por ser fuertemente anticatólicos. Esto se explica, en parte, por su defensa del sábado como día del Señor, y la idea de que «los últimos tiempos» se caracterizarán por el conflicto entre sabatistas y defensores del domingo. Estos últimos se encuentran, según ellos, bajo el influjo del demonio. Con argumentos infundados y manipulados calumnian a la Iglesia y a sus representantes.

Los testigos de Jehová

26. Los testigos de Jehová son, quizás, la secta de origen cristiano más activista y proselitista en nuestras diócesis. El fundador de esta secta fue Charles Taze Russell (1852-1916). Russell era miembro de la Iglesia Cristiana Adventista de la que se separó por un desacuerdo en relación con el nombre sagrado. Según él, Dios tiene un nombre específico, Jehová, y se salvan solamente los que utilizan este nombre. No obstante contradecir los más serios estudios bíblicos, los testigos insisten en llamar a Dios con el nombre de Jehová. El continuador fue J.F. Rutherford Russell (1846-1942), quien les dio el nombre de testigos de Jehová y los dotó de una sólida organización teocrática. La traducción de la Biblia que han hecho, conocida como  «Versión del Nuevo Mundo», manipula el texto bíblico, añadiendo y suprimiendo textos según convenga a sus intereses.

27. La doctrina de los testigos se ha alejado cada vez más del cristianismo. Rechazan explícitamente muchas de las verdades fundamentales de nuestra fe: niegan la santísima Trinidad, la divinidad del Espíritu Santo, la espiritualidad y la inmortalidad del alma. Para justificar esto es que muchas veces distorsionan arbitrariamente los textos de la Biblia.

28. La mentalidad de los testigos se centra, como todos los grupos adventistas, en la idea del fin del mundo. Los testigos comenzaron a organizarse cuando Charles T. Russell indicó que 1914 sería la fecha del fin del mundo. La historia siguiente de los testigos ha sido un continuo fracaso de cálculo del fin del mundo: 1918, 1925, 1975, hasta un actual «alrededor del año 2000».

29. Esta espera del fin del mundo constituye el núcleo de la experiencia jehovista, que explica, en gran parte, todo lo que hacen o dejan de hacer. Por ejemplo, los testigos de Jehová raramente van a la universidad o cursan estudios superiores y por lo general no buscan ascender en el trabajo. ¿Para qué, sí, en definitiva, el mundo se va a acabar? La misma organización férrea, autoritaria, rígida, dotada de comités judiciarios responde a la necesidad de tener que funcionar en un modo casi militar porque «el tiempo es muy poco».  Los testigos dedican gran parte de su tiempo al proselitismo y a la difusión de este mensaje, lamentablemente no pocas veces con una actitud agresiva y difamatoria.



NOTAS

[4] Cf. Sectas o nuevos movimientos religiosos: un desafío pastoral, I; Consulta de Obispos y Pastores de américa Latina y el Caribe, Sobre los movimientos religiosos contemporáneos, (4-11-1986), 11.

[5] Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia, I,F.

[6] CELAM, Cristianos Divididos, Bogotá, 1987, p. 141.

Este documento se ofrece instar manuscripti para su divulgación. Es una copia de trabajo para uso interno de El Movimiento de la Palabra de Dios, y ha sido depurada dentro de lo posible de errores de tipeo. Para facilitar su lectura latinoamericana las citas bíblicas se tomaron de El Libro del Pueblo de Dios.