En el camino por el desierto, muchos antiguos israelitas vivían en carpas. Consideraban la frágil cubierta que los protegía del mal tiempo como una miniatura del cielo, esa especie de carpa protectora que Dios extendió por encima de la tierra (Sal 104,2).
El Templo de aquel pueblo era también una carpa, en donde Moisés iba a encontrarse con Dios. Por eso fue llamada la Carpa del Encuentro, de Reunión o Habitación (Ex 26). En ella se guardaba el Arca de la Alianza o del Testimonio. Esta Carpa era, pues, una señal de la presencia activa de Dios en medio de su pueblo.
La fiesta de las Tiendas (de los Tabernáculos o de las Cabañas), se celebraba en otoño, cuando se guardaban las cosechas para protegerlas del frío invernal. Era una antigua fiesta agrícola; pero se asoció con un recuerdo histórico: pasó a conmemorar el cuidado con que Dios abrigó y protegió a su pueblo durante el camino por el desierto.
Duraba 8 días, y al final había unos hermosos ritos simbólicos con agua: para recordar que Dios es quien quita la sed al pueblo, para pedir lluvia y esperar futuras bendiciones de agua para Jerusalén. En ese contexto se sitúa Jesús con su promesa de agua viva en Jn 7,37-39.
Así que siempre es buen momento para saciar la sed y compartir el corazón con los hermanos en la fe, dejando correr el agua del amor y la gracia del testimonio. Para eso tenemos los foros MoPalDios y MoPal, por ahora reservados a los orantes del Movimiento. Los hemos llamado la Carpa del Encuentro.
Si actualmente eres miembro de un grupo de El Movimiento de la Palabra de Dios ya puedes solicitar tu ingreso a los foros o comunidad a distancia yendo a MoPalDios (o entrar en Facebook y buscar el grupo MoPal), indicando claramente tu nombre y apellido, grupo al que perteneces, tu Centro Pastoral, y alguno de tus coordinadores.